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No se puede dar marcha atrás, la esencia de la vida es ir hacia adelante. La vida es una calle de sentido único.


Cuántas hemos querido retroceder en el tiempo y corregir algunas cosas que hicimos o dijimos en su momento y las consecuencias de haberlo hecho ha perjudicado a una o más personas o incluso a nosotros mismos. La vida solo tiene un presente único e irrepetible por lo que debemos tener especial cuidado en cómo lo vivimos, disfrutar cada momento debería ser ley para nuestro subconsciente pues al final es él quien nos hace actuar.




El tiempo jamás se detiene y es el divino tesoro que vamos dejando en el transcurso de nuestra vida pero también nunca lo recuperamos, simplemente en nuestro andar vamos dejando un tesoro que es nuestro y nadie más lo puede tener y tampoco puedes volver a tras para recogerlo nuevamente, el tiempo una vez lanzado se esfuma.

Por lo que la calidad de nuestra vida depende de nosotros y será de mejor calidad si creamos conciencia de que la vida es una sola y nada más, sin segundas oportunidades.


Analicemos esta frase:

Lo bueno: Al no tener oportunidad para hacer retroceder el tiempo nos hace ser más conscientes de nuestros actos pues nos obliga a pensar dos veces las cosas antes de actuar, obviamente no aplica en todos los casos ya que en ocasiones nos dejamos llevar por nuestros impulsos de momento y es cuando solemos cometer errores de los cuales nos arrepentimos después, pero en la mayoría de veces sí actuamos de acuerdo a nuestros principios y lógica de tiempo único y tratamos de tener una vida tranquila y como deseamos vivirla por ello nos esforzamos cada día.


Lo malo: son esas ocasiones en las que no medimos las consecuencias y dejamos actuar nuestros impulsos irracionales ocasionando problemas, daño emocional o incluso físico a personas que nos rodean y amamos.
Para estos casos cuando reaccionamos y nos damos cuenta del error cometido deseamos o suplicamos por una segunda oportunidad, pedimos perdón y hacemos lo posible para conseguirlo, donde probablemente sí obtengamos el perdón pero jamás podremos borrar el mal rato ocasionado por nuestra culpa, las heridas aunque sanan dejan cicatriz, que queda marcada para siempre y cada vez que se ve se recuerda lo que pasó, recuerdas el dolor por el que se vivió en ese momento.

Lo tuyo: si crees que las máquinas del tiempo existen, se nota que por lo menos eres de las personas optimistas de este mundo que quiere y desea cambiar la historia de por lo menos  una o dos personas, o cambiar la historia de su país y, por qué no, cambiar la historia del “mundo entero mundial del universo y sus alrededores”.




O bien, si estás en la escuela, puede que seas de los que saben a la perfección que segundas oportunidades no las hay y por eso cuando sabes que vas a reprobar un examen prefieres hacerte un acordeón o copiarle al compañero, total si el maestro te descubre, el examen ya lo dabas por perdido y el extraordinario era seguro, así que por lo menos el intento por pasarlo lo haces.

De cualquier forma, recuerda que vivir es el privilegio que tienes, y nadie sabe qué tan grande es el tesoro de cada uno o cuándo se acabará, lo que sí podemos asegurar es que depende de uno mismo la calidad de vida que lleves y la felicidad que generes para tu vida.

La vida te podrá dar una segunda oportunidad pero el dolor que hayas dejado con la primera es algo que difícilmente se pueda borrar.


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