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Si la vida te presenta razones para llorar, demuéstrale que tienes mil y una razones para reír.




La vida es maravillosa en todo momento pues el hecho de existir es algo que debemos agradecer infinitamente a Dios, cada etapa que vivimos nos deja lecciones que nos van nutriendo de experiencias y, por ende, de conocimientos puesto que todo lo que nos pasa, sea bueno o malo, deja su huella para aprender de ella, el paso del tiempo nos va forjando a la madurez, cada persona aprende de manera distinta o a diferente ritmo pues hay quienes, por la vida que llevan, maduran más rápido que otros o definitivamente algunos se les acaba la vida y nunca dejaron el biberón, en cambio otros maduran a temprana edad y muchos a un ritmo “normal”.
Sin embargo la vida puede ser difícil o fácil según como la quieras ver, si tienes una mente derrotista toda mala experiencia te irá mermado tu energía, tu vida hasta tu alma pero si tu mente es positiva por más obstáculos que encuentres en tu camino siempre encontrarás un motivo mayor por el cual seguir luchando hasta el final. La diferencia entre una y otra es la Felicidad, normalmente una persona feliz es una persona positiva siempre, obviamente habrá momentos en los que puedes desfallecer, es muy válido y de humanos, lo que hace la diferencia es que aunque ya no te sientas con ánimos de luchar siempre encontrarás el tiempo para recargar pilas y seguir pues no eres de los que se vencen tan fácil, es más, eres de los que la palabra "derrota" no existe en tu vocabulario, mientras la vida siga la lucha por ella continúa.


Analicemos esta frase:

Lo bueno: si eres de los que les gusta encontrar el lado bueno de las cosas, eres una persona positiva y ello te traerá por añadidura la felicidad pues a pesar de tener un mal día, o un mal mes o incluso un mal año al final tu entusiasmo sale a relucir y siempre aprovecharás lo vivido para utilizarlo de experiencia de cómo no se hacen las cosas, esto es sacarle provecho a lo malo, porque te aseguro que en esta vida hasta la peor tragedia tiene su lado bueno, ya sea para que los demás o tú mismo aprendan de ella y se corrijan algunos actos.




Lo malo: a veces sentimos que la vida se ensaña con nosotros y muchos tiran la toalla antes de tiempo, ser optimista no es sencillo, se requiere de dosis diarias de autoterapia que nos recuerden que vivir vale la pena y que un día más es una nueva oportunidad de obtener el éxito, pero lamentablemente muchas veces olvidamos inyectar esa dosis de buena vibra, ahí es cuando caemos en lo cotidiano y la rutina hasta que poco a poco la mente se vuelve ociosa y adopta el negativismo como forma de vida, pues eso le resulta más fácil.


Lo tuyo: si eres de los que dicen en mi no habrá jamás lágrimas, es un tremendo error, las lágrimas son el medio por el cual nuestra alma expulsa lo malo o bien proyecta lo bueno, respectivamente.
Si pretendes quedarte con tus lágrimas lo único que lograrás es inundar tu alma de lo malo que te halla pasado. Llorar es bueno, llorar es de humanos, de hombres y mujeres por igual.
Ahora que si eres de los chillones que hasta porque vuela la mosca lloras, entonces eres de los que no tiene espacio en su alma para lo negativo y no tienes alma de bodega.

Recuerda, si lloras por dolor, llora todo lo necesario y las veces que sean hasta que todo el dolor haya salido de tu alma pero cada que termines de llorar vuelve a respirar profundo para tomar fuerza y continuar con tu vida, tomar fuerza para dar gracias, fuerza para dar un abrazo y esbozar una sonrisa que cambie vidas.






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